¿Cómo?
Manteniendo tu producción de leche materna por medio de extracción durante tu jornada laboral. Idealmente el mismo número de veces que tu bebé comería en tu ausencia o teniendo contacto frecuente con tu bebé (guardería, trabajo, cerca de casa, etc.).
¿Por qué?
Tu cuerpo recibe el estímulo adecuado para seguir produciendo leche y poder mantener tu lactancia el tiempo que quieras. De esta manera, le das a tu bebé la oportunidad de continuar recibiendo la mejor alimentación.
Tu salud y la de tu bebé se ven beneficiadas

¿Para qué seguir amamantando?

 

MAMÁ

  • Disminuyes el riesgo de cáncer de mama y ovario de manera muy importante.
  • Mejora tu metabolismo del peso y el calcio.
  • Disminuye la ansiedad, el estrés y la depresión durante la separación por la hormona del "amo y la curación": oxitocina, y por la prolactina generadas durante tu extracción y lactancia.
  • Las horas de "no mamá" durante tu separación, se ven recompensadas con tu leche extraída y con el regreso a amamantar cuando vuelves con tu bebé manteniendo tu producción .

 

BEBÉ

  • Con tu leche materna madura su sistema digestivo, respiratorio, inmunológico y nervioso, potenciando su capacidad cognitiva y de desarrollo.
  • Enfermedades crónicas y degenerativas como la obesidad, diabetes infantil Tipo 1, cáncer, alergias, otitis, asma, estreñimiento y muchas más, disminuyen de manera importante con tu leche materna.
  • Tu leche cambia según el crecimiento y necesidades de tu bebé incrementando la seguridad, apego y confianza al ser amamantado.

 

FAMILIA

  • Incrementas la seguridad y confianza en la crianza de tu bebé, sintiendo que sigues en contacto con él durante tu jornada laboral.
  • Grandes ahorros económicos tanto en salud para ti y tu bebé.

  • Más tranquilidad y seguridad familiar al estar más sanos.

  • Ayudas al ambiente, reduces tu huella de carbono y enseñas a la sociedad que amamantar es lo normal

  • Se reduce al ausentismo laboral permitiéndote a ti y tu familia estar más tranquilos.